DeSde AfUeRa
Miguel Candiotti
MAMITA QUE VIENE EL CUCO
La manida actitud “de los grandes” de asustar a los chicos, con el cuento del “CUCO”, se ha hecho recontra evidente en la política derechosa peruana en particular y la Sudamericana en general. El miedo, la inseguridad y otras motivaciones sicosociales mediáticamente manejadas, por los grandes medios de difusión que responden a sus propios intereses y/o de las grandes corporaciones, ejerciendo con el poder fáctico y concreto que manejan en las naciones en vía de desarrollo, mediante sus esbirros (políticos, periodistas, etc.) con el verso de la democracia, la libertad y otros derechos que deberían ser inalienables, manejan la verdad como mercadería…la que es vendida al gusto del cliente y para efecto no importa las formas, los valores, la patria ni ochocuartos. El periodismo y por ende los que hacen el vil ejercicio del mismo, se han trasformado en una suerte de estupefactores, logrando mantenernos idiotizados, de forma que, en presencia de cualquier cambio político en ciernes, que afecte sus intereses, ejercen obscenamente su poder mediático, exacerbando, in extremes, las diferencias sociales, el racismo, la exclusión, el miedo, la inseguridad y otros aspectos muy sensibles de nuestra sociedad, creando una virtual Apocalipsis social. La desgraciada frase del novel Vargitas “Con Huamala el cáncer y con keico el sida” define en sí, la actitud característica de estos especimenes, En la timba, política que armaron estos personajes, no contaron en sus cálculos con los íntimos sentimientos del Perú oprimido, profundo y vilipendiado, que a despecho de sus pretensiones, pateo el tablero, eligiendo a dos “marginales” según la visión política neoliberalista: Al “cachaco” Humala (chavista, cholo de m… estatista, procubano, cuco de la clase media y alta, apropiador de ahorros, y otros epítetos ) Y en la otra esquina… la china Fujimori heredera universal del activo y pasivo del dictador más corrupto de la historia, condenado por DDHH y otras delicadezas, a estas alturas, devenida en la esperanza del poder neoliberal, representada, supuestamente, en esa otra mitad del electorado, que para la lectura mediatica son los fieles representantes de la sensatez y el orgullo nacional. La consiga del gremio de los poderosos, seria concertar la transferencia, de ese caudal electoral; al que mejor podría responder a sus requerimientos, que a todas luces, seria la línea Fujimori, por tanto y por cuanto es probadamente venal, corrupta, antidemocrática y con un respaldo popular innegable, algo así; como que en una tormenta en alta mar, el naufrago, ve flotar un palo lleno de caca y no le queda otra cosa que asirse del mismo, a fin de salvarse. “Pobrecito mi patrón, cree que el pobre soy yo” diría el juglar.
Veamos, frente a los hechos, no nos queda otra cosa que avivarnos y vacunarnos contra el virus de la desinformación y los actos que perpetraran, sin medida ni clemencia los avatares del poder, de todo color y pelaje. A desasnar es la consigna, a desenmascarar la herramienta y gritar 1- 2 -3 ¡DESPIERTA! A los hipnotizados y cojudeados de nuestros pares; es decir al pueblo mismo, que masoquistamente sonríe a su opresor. Hasta la próxima.